domingo, 29 de marzo de 2015

Ruta del desierto

Esta noche no ya habido baile.


 
Mejor! Porque no hace mucha gracia.

 

Desayuno y me pongo en marcha.


Voy a sacar una foto al morro de Arica, que es famoso.


Voy bordeando la costa hasta que se acaba la carretera y tengo que dar la vuelta.


A la moto la noto un poco rara. Miro la rueda delantera y tiene poco aire. Otro pinchazo! Le pego unos bombazos para ver si aguanta hasta Arica, para que la arregle otro, mientras yo miro. No está pinchada. Pierde un poco por lo que viene siendo la válvula. Pero muy poco y es nueva. No tengo para apretarla pero así llega al fin del mundo.


Cojo la ruta del desierto. Una carretera que va entre montañas de roca y arena. Sube y baja pasando por valles totalmente planos.


Se ven marcas de motos y coches que se lo pasan de miedo subiendo esas pendientes. Tiene que ser divertido.


Una vez que te alejas de Arica la carretera sube a unos 1.000 mts y es completamente recta con mucha distancia entre pueblos, cruzando el desierto de Atacama.


No hace mucho calor, porque está un poco nublado. Igual son los últimos km con la Zari, pero me sigue llevando sin decir ni mú. Encima la tengo a dieta. Yo con mi autonomía, no tengo problema, pero hay que tener un poco de cuidado. Sigo con los chicles tapados. A esta altura no va muy bien, pero no he tenido sitio para desmontarla, además tengo que subir a 3.000 mts otra vez. Le voy tirando del choke para refrescarla.
Ya llegando a Calama, pasando el alto ese de 3.000 me empieza a lloviznar y hay niebla. Me voy al camping de siempre, que ya lo conozco. Aunque llueva un poco tengo ganas de carpa. Hace mucho que no la monto y así puedo hacerle algo a la moto.

24-03-2015

sábado, 28 de marzo de 2015

Terremoto

Esta noche ha sido movida. Y además de verdad. Se ha movido todo. Ha habido un terremoto...
Que pasada! Jodé que acojono!
Estaba medio dormido y de repente oigo cómo si estuvieran pateando la puerta y las paredes…
Me levanto en prevengan, por si hay que darle un “mascao” a alguien, y me acuerdo que estoy en Chile. Jodé si es un terremoto!
Se movía la casa que daba miedo. Aquí no se ha despertado nadie y en la calle tan tranquilos... Y yo cagao de miedo.
Ha sido una buena experiencia. Chile sin terremoto es cómo Valencia sin paella. Tenía que venir en las guías turísticas. Pero da miedo.
Me levanto por la mañana y voy a desayunar a un chiringuito y les cometo el tema. Me dicen que hasta que no se pueden mantener en pie en el sitio, que no salen de casa… Pues yo casi salgo en gayumbos por la ventana de un segundo.

 
Me conecto con Wences, para enviarle toda la información de los últimos días que te estado incomunicado. Estamos dos horas dale que te pego al asunto. Yo no soy un lince en esto de las nuevas tecnologías, que ya no son tan nuevas, y le desespero al hombre...
Hasta que se me acaba la batería. En la habitación tengo mala cobertura, así que me voy a comer.

 
Cuando vuelvo, me tumbo en la cama y me quedo frito 4 horas. Entre el terremoto y estos últimos 3 ó 4 días, estoy derrengado.
No han sido muy exigentes físicamente, pero me han dejado un poco cansado.
Mañana empieza la aventura de la vuelta a casa. No será tan emocionante ni bonita, pero seguro que es intensa. Iré hasta Calama y luego para Santiago.
Espero que hoy no tiemble la tierra. Ya tenido gracia pero con una vez vale, que no la puede parar nadie.
 
23-03-2015

Es lo que hay

Vamos para la frontera a ver que nos dice. Primero un desayunito. Nunca se sabe que va a pasar. La frontera está en el mismo pueblo. Voy prontito por si hay problemas, no se me haga demasiado tarde. Tampoco sé exactamente la hora que es, porque la he cambiado unas cuantas veces, pero mi reloj marca las 8.


Entro en la oficina y le explico mi problema; dice el funcionario que no pasa nada. Que pueden sacar el informe del sistema. Que espere un poquito. En un rato viene otro y dice que tienen que llamar a la última frontera por la que entre, para pedir el informe, que tardaría una hora. Para una llamada una hora? Y estoy yo sólo para cruzar? Me pongo a esperar sentado y en media hora me dice que ya tengo mi papel y me lo enseña. Ahora te llamaran, me dice.
Vale. Ya sólo hay que dar la moto de baja. Se suele tardar unos 20 segundos. Sigo esperando sentado y nada. Una hora y nada... Hora y media, y sigo esperando. Solo estoy yo para cruzar la frontera. En una sala de espera, me tumbo con la chaqueta cómo almohada y me pongo a dormir.
Ahora tengo que ir a inmigración, que está a unos dos km en el lado de Chile. Llego a la caseta y no hay nadie. A los veinte minutos, por ahí aparece el tipo bajando del monte. Que se aburría y se ha ido a dar una vuelta. Me hace la salida y ahora los trámites de Chile. Tampoco son muy rápidos... Total que tres horas y media, para cruzar la frontera; y sólo estaba yo. Si tienen a cinco, hay que pasar la noche ahí.
Quiero ir hasta Arica por una pista paralela a la frontera de Perú, pero a unos km se me pincha la rueda.


Reparo y doy media vuelta.


Es demasiado tarde y quiero llegar hoy a Arica, así que cojo la ruta más fácil.


Que tampoco es muy cómoda. Mucho camión. Partes asfaltadas y partes que no y algo de lluvia.


La segunda parte es toda cuesta abajo. Hay que bajar de más de 4.000 mts hasta el mar.


Se llama la ruta del desierto y bastante espectacular, pero voy muy abrigado y con la ropa de agua, y empieza a hacer mucho calor.


Llego a Arica. Una ciudad bastante grande y desparramada que creo que es puerto franco. Encuentro un alojamiento para los dos con algo de wifi y una ducha más o menos en condiciones.
A ver si me pudo comunicar con mí casa y mandar alguna crónica.
Creo que mañana me quedaré aquí también, para ir preparando la vuelta a casa, que va a ser otra aventura.
 
22-03-2015

viernes, 27 de marzo de 2015

No hay respiro

En este pueblo están todo el día con las bandas de música por la calle. Hay una escuela militar de música. Por la mañana, pasan los niños y por la tarde los mayores, pero siempre hay música.


Voy a desayunar bien, porque cómo siempre, no sé si voy a comer. Mi intención es pasar a Chile por el paso de Visviri; donde coinciden las fronteras de Chile, Perú y Bolivia. Luego seguir paralelo a la frontera de Perú hasta Arica. Así que gasolina y al lío.
El principio es asfalto, pero enseguida se acaba. Ya me extrañaba a mí, que este tipo de carretera estuviese asfaltada.


Qué bien, otra vez yo sólo por carreteras sin asfaltar.


No hay casi nadie, de vez en cuando algún pueblito.


Paso un control de policía sin ningún problema y sigo.


La pista es muy entretenida y veo algunos nubarrones tirando agua a lo lejos. No parece que estén en mi trayectoria.

 
A los 100 km del anterior control, otro control. Saco la documentación y me doy cuenta que me falta el papel de la aduana!!! Lo busco por todos lados, pero nada... Me lo habré dejado en el otro puesto. Salgo zumbando para allí: 100 km a ritmo de crono. Está el mismo guripa y me dice que no hay nada. Yo juraría que sí lo he sacado, pero el dice que ahí no hay nada... Pues si no hay nada, no hay nada. Lleno en ese pueblo el depósito con gasolina de garrafón, y otros 5 litros más, por si acaso, que no sé cómo va a acabar esto, y un paquete de galletas saladas. Otra cronito de 100 km. Veo una tormenta y voy derechito a ella. Llego otra vez al último puesto y me deja pasar. Me dice que lo explique en la frontera. No sé qué pasará en la frontera. Ese papel es el permiso de estancia de la moto. La tormenta está prácticamente encima. Hay un pueblo, Chareña, justo al lado de la frontera a 20 km. Llego con las primeras gotas, pero tiene alojamiento. Son las 5 de la tarde, a las 6 es de noche. Después de este pueblo no sé si hay nada más y con el lío que tendré en la frontera por la falta del papel, me quedo aquí. Cojo una habitación con cama y silla para mí, y otra para Zari.


Empieza a caer agua, granizo y rayos, que da miedo. De la que me he librado! Espero que mañana no esté cortada la carretera.
Me como el paquete de galletas mirando al techo desconchado, y espero a las 7 y media para el pollo con arroz. A ver qué pasa mañana en la frontera. Espero que haya una persona coherente, porque si no, voy a tener un problema.
Voy a ver cómo va el pollo ese.


21-03-2015

La duda

Hoy hace malísimo, ha estado lloviendo por la noche y sigue lloviendo. No es una tormenta, el cielo está cerradísimo y no tiene pinta de despejar. Todavía tengo que hacer el seguro de la moto. Ayer al final no encontré el sitio donde los hacen.
 
Me estoy pensando si ir a Machu Picchu, o no. Con este tiempo no me apetece mucho. Ya lo te visto mucho por la tele, igual me voy hacia la costa.
Resulta que el seguro ha que hacerlo en un Banco. Voy al Banco en el que dicen que los hacen. Me dice el pollo de la ventanilla:
- Si hacemos el SOAT, pero sólo a vehículos a motor.
- Pues eso, para un vehículo a motor lo quiero.
- No, sólo para vehículos a motor de 4 ruedas.
- Ah, vale...
- Y sabes donde los hacen?
- Aquí al lado, en la tienda de Movistar, Olee!
Entro en la tienda. Pregunto y me dice que 400 soles, como 400 soles… Unos 125 pavos! Un seguro para 5 días 125 pavos?
 
Tenía dudas sobre ir a Machu Picchu, pero en un momento me lo han aclarado. Me parece bien que a los turistas que no sabemos qué hacer con los Euros, nos peguen la mordidita. Pero una cosa es ser tonto y otra gilipollas… Ala! que le den al Matxupitxu y al Guanapitxu. Además, yo lo que quiero es rular por rutas guapas. Lo del Matxupitxu, para recién casados, bodas de oro y esas cosas, está bien. Me voy zumbando para Bolivia, antes de que me pesquen sin seguro y me crujan…
 
Además hace malísimo. Me llueve casi todo el rato y hace fresco. A la frontera llego a la una y media, y acabo el papeleo a las tres y media, y sólo tengo a uno delante. Ahora, esta frontera del Desaguadero es entretenida. Un lío de gente entrando y saliendo con las bicis triciclos taxis.


Yo no sé donde va tanta gente. Y hay también algunos tipos deambulando, que mejor no mirarles mucho. Quiero salir de este lío y no quiero parar a comer, porque quiero que me de tiempo a pasar La Paz. Esta vez no tengo que atravesarla, y me cuelo por una esquina. Menos mal! También hay lío pero no tanto.
 
Paro en un hospedaje para ver si tienen habitación para los dos, pero sólo tienen para mí. Mejor, porque la zona no tiene muy buena pinta. Llego a un pueblo, Viacha, a unos 25 km de la capital y veo un letrero en una pared que pone: habitaciones y garaje. Allí vamos.


La habitación, es justo una cama y una silla. Por cinco euros que quieres, pero la gente es simpática, y en el pueblo hay pollo con arroz, para merienda-cenar.


Mañana quiero pasar a Chile, por un paso que yo creo que va a ser bonito. Lo malo es que me han dicho que lo han asfaltado. Quiero llegar a Arica, que está en la costa, y posiblemente haya Wifi y pueda configurar la tableta nueva, para mandar ya las crónicas que se me amontonan.

20-03-2015

jueves, 26 de marzo de 2015

Copacabana

Esta noche he pasado un poco de frío y hambre. Ayer sólo desayuné. Hoy me voy a poner ciego a desayunar, cuando vea algún sitio en condiciones.

 
Me hace falta un poco de calorcito. Tengo las botas empapadas desde el Salar y con lo que ya llovido, no se me secan nunca.
Hoy paso a Perú por Copacabana.
No veo ningún sitio para desayunar. Se cruza el lago Titicaca en una barcaza muy chula.

 
Llego a Copacabana y me meto una hamburguesa especial y una tortilla española. Que es una tortilla normal, que le han puesto mozarela y unas cuantas patatas fritas por encima.

 
Cambio los últimos dólares y marcho para la frontera.

 
La parte de Bolivia, perfecto. Muy buen trato y atención.
Cuando voy a la aduana de Perú está ahí un poli de aduanas impresentable, que nada más entrar se me pone a reñir:
- Que dónde tengo el papel que dice que la moto es mía.
- Pues ahí lo tienes, el permiso de circulación.
- Eso es el permiso para circular, pero no pone que esté a tú nombre… me dice.
Y así un buen rato.
Hasta que le digo:
- Mira yo vengo a un país a estar a gusto y a disfrutar. Si me estás buscando problemas, me doy media vuelta y me voy, que en Bolivia están deseando que vuelva a dejarles dinero, y no tengo ninguna obligación de estar aquí...
Se ha ido a buscar a un compañero que entendía algo más que él del tema. Tampoco demasiado amable.
Y con esto llego a Puno. Otro lío de ciudad pero más manejable. Busco alojamiento para los dos. Hoy toca dormir en un antrillo.
Intento reparar la tableta, pero no hay manera, así que optó por comprarme una baratilla.
A ver cómo funciona. No sé cuándo podré mandar todo el trabajo atrasado...

19-03-2015