viernes, 27 de marzo de 2015

No hay respiro

En este pueblo están todo el día con las bandas de música por la calle. Hay una escuela militar de música. Por la mañana, pasan los niños y por la tarde los mayores, pero siempre hay música.


Voy a desayunar bien, porque cómo siempre, no sé si voy a comer. Mi intención es pasar a Chile por el paso de Visviri; donde coinciden las fronteras de Chile, Perú y Bolivia. Luego seguir paralelo a la frontera de Perú hasta Arica. Así que gasolina y al lío.
El principio es asfalto, pero enseguida se acaba. Ya me extrañaba a mí, que este tipo de carretera estuviese asfaltada.


Qué bien, otra vez yo sólo por carreteras sin asfaltar.


No hay casi nadie, de vez en cuando algún pueblito.


Paso un control de policía sin ningún problema y sigo.


La pista es muy entretenida y veo algunos nubarrones tirando agua a lo lejos. No parece que estén en mi trayectoria.

 
A los 100 km del anterior control, otro control. Saco la documentación y me doy cuenta que me falta el papel de la aduana!!! Lo busco por todos lados, pero nada... Me lo habré dejado en el otro puesto. Salgo zumbando para allí: 100 km a ritmo de crono. Está el mismo guripa y me dice que no hay nada. Yo juraría que sí lo he sacado, pero el dice que ahí no hay nada... Pues si no hay nada, no hay nada. Lleno en ese pueblo el depósito con gasolina de garrafón, y otros 5 litros más, por si acaso, que no sé cómo va a acabar esto, y un paquete de galletas saladas. Otra cronito de 100 km. Veo una tormenta y voy derechito a ella. Llego otra vez al último puesto y me deja pasar. Me dice que lo explique en la frontera. No sé qué pasará en la frontera. Ese papel es el permiso de estancia de la moto. La tormenta está prácticamente encima. Hay un pueblo, Chareña, justo al lado de la frontera a 20 km. Llego con las primeras gotas, pero tiene alojamiento. Son las 5 de la tarde, a las 6 es de noche. Después de este pueblo no sé si hay nada más y con el lío que tendré en la frontera por la falta del papel, me quedo aquí. Cojo una habitación con cama y silla para mí, y otra para Zari.


Empieza a caer agua, granizo y rayos, que da miedo. De la que me he librado! Espero que mañana no esté cortada la carretera.
Me como el paquete de galletas mirando al techo desconchado, y espero a las 7 y media para el pollo con arroz. A ver qué pasa mañana en la frontera. Espero que haya una persona coherente, porque si no, voy a tener un problema.
Voy a ver cómo va el pollo ese.


21-03-2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mándale un mensaje a Juan desde aquí: