Hoy vamos a ver cómo
está el salar. Primero voy a repostar. Me cobran el triple de lo que marca. Me
dicen que es lo que les ordena el Gobierno. Si es el gasolinero, mal; pero si
es el Gobierno, peor. Así sólo consiguen espantar a los turistas.
Sigo a unos 4x4 de
turistas que creo van para el salar. Llegamos a una zona
llena de chiringuitos donde paran a todos los turistas, para que se gasten la
pasta. Yo sigo para delante siguiendo unas rodadas.
Cada vez hay más barro, de
ese que se hace una bola en las ruedas, hasta que se me frena la rueda delantera
y tengo que quitar el guardabarros.
Si me dijo Mateo, el
francés, que vino lloviendo con la GS con su novia detrás!
A ver cómo pasan los
coches.
Cuando oigo un motor. Miro
a lo lejos y los veo pasar tranquilamente por una pista sobre elevada sequita. Voy
hacia ellos campo a través, mucho mejor sin guardabarros.
Llego a la orilla del
salar y está bastante inundado, no apetece mucho meterse.
Me quedo a la expectativa
y espero a que se meta alguno. Parece que uno va a hacer de guía a otro. Yo me
apunto y les sigo. El tío sabe lo que hace y entramos fácilmente.
En un momento se
detienen y yo sigo solo para adelante. Hay como 10 ó 15 cm de agua. Se ve como
un espejo y sigo metiéndome. Los turistas que veo a lo lejos, se quedan sacando
fotos y no siguen... Yo sí.
No sé lo que puede
pasar. Nunca he conducido en esas condiciones, pero... al límite y un poquito
más.
Mateo me dijo que el
pasó con otras dos GS más y dos días después se pararon y rompieron el
amortiguador trasero las 3.
Me queda todo el salar
por delante, unos 140 km de sal y agua.
Cuando creo que estoy sólo,
miro por el espejo y veo un coche que me sigue. Será un tour de turistas.
Pero cambio un poco de
rumbo y él también cambia, desacelero un poco y él también.
Menudo guía que sigue a
uno en moto.
Con el coche siguiéndome,
me encuentro un poco más seguro. Si me pasa algo, supongo que me echarán una
mano.
Ya no hay agua. Está la
sal seca; paro a sacar alguna foto y paran ellos también.
Es una pareja de alemanes:
Judith y Pedro, que me han visto meterme en el salar y han dicho... Sigue al de
la moto que ese sabe algo. Ya ves!
Judith que se defiende
en español, cuando se baja del coche me dice:
-
No te da miedo meterte sólo por el salar? A
ellos les han dicho que no se metan sin guía.
Le contesto:
-
Claro que sí.
Seguimos juntos para
cruzarlo.
Yo voy un poco más
tranquilo al llevar el coche detrás.
Es alucinante. A veces
no hay sensación de velocidad. Sólo por el viento. Parece que el suelo no se
mueve.
A veces vuelve el agua y
otras está seco.
Por fin lo cruzamos y
llegamos a Llica; queremos ir hasta Pisiga.
Compartimos unas fotos
con su ordenador, lavamos los vehículos y enlazamos con una pista muy bonita,
que se supone va hasta Pisiga.
Hacemos unos 40 km hasta
un control militar y nos dicen si tenemos algún guía turístico. Ya nos la
quieren liar.
Pero digo unas cuantas
chorradas de las mías y cambia el tono; hasta hacemos unas risas.
El caso es que la pista
está intransitable y tenemos que dar media vuelta.
Llegamos otra vez a Llica, buscamos
una habitación para los 3 y a cenar.
Mañana lo intentamos por
otro lado.
Cruzar el salar ha sido
total.
15-03-2015















Una habitación p los tres???
ResponderEliminarHay madre....-)-)